El secreto de las relaciones largas (y felices): lo que casi nadie te explica.

La mayoría de relaciones largas no funcionan como imaginas.

Hay muchas parejas que llevan años juntas. Pero eso no significa que estén bien. De hecho, sabemos que una gran parte de las relaciones se rompen, y de las que continúan, muchas lo hacen desde la distancia, el desgaste o la resignación. Solo un porcentaje muy pequeño consigue construir una relación larga y, además, satisfactoria.

Muchas relaciones duran por inercia, por miedo o por costumbre. Otras, en cambio, se construyen día a día con intención.

¿Cuál es el verdadero secreto de una relación que dura y funciona?

No es la suerte, no es encontrar a la persona perfecta. Son tres pilares muy concretos.

1.- Invertir en la relación (como si fuera tu mejor proyecto) – si tienes una empresa, la cuidas. Inviertes tiempo, energía, esfuerzo, recursos, te capacitas, porque sabes que te da retorno. Pues la relación funciona igual, pero muchas veces hacemos justo lo contrario, dejamos de invertir y esperamos o reclamamos que funcione sola. Invertir en la relación no son grandes gestos, son pequeñísimos movimientos diarios.

  • una sonrisa
  • Un mensaje bonito
  • Un beso sin motivo
  • Una mirada con intención
  • Un gesto de cuidado

Estoy hablando de micro inversiones emocionales y esta es la clave, la relación no se mantiene sola, se construye cada día.

2,- Una comunicación que sostenga la relación – este es el punto donde la mayoría de las parejas fallan. No por falta de amor, sino por falta de herramientas y no se trata solo de hablar sino de cómo se habla.

  • Poder decir lo que sientes y piensas sin miedo a la reacción del otro.
  • Hablar con respeto, empatía
  • Sin atacar, sin reprochar
  • Sin evitar.

Cuando no hay comunicación real, aparecen los malentendidos, se acumulan emociones, se escala, crece la distancia, se evita… Una relación sin comunicación honesta es una relación que se desconecta.

3.- Crear espacios para recolocar la relación – durante la semana en la relación pasan muchas cosas pequeñas que no siempre se dicen en el momento. Por ejemplo, comentarios que molestan, gestos que duelen, sensaciones incomodas. Y no se dicen, no porque no importen, sino porque en caliente es difícil gestionarlo sin que todo se desborde. El problema es que eso no desaparece, justo, al contrario, se queda dentro y se acumula.

Por eso es muy importante hacer algo muy sencillo, pero muy poco habitual. Crear un espacio para parar y mirar la relación. Un momento donde poder hablar con más calma, sin ataque, sin defensa, y poder decir. (esto me dolió, aquí evité por miedo, esto me hubiera gustado diferente). Nunca para reprochar, sino para entenderse y recolocarse.

Por que las relaciones no se rompen de golpe, se van desgastando poco a poco.

Si sientes que vuestra relación se está desgastando, que hay cosas que no se están diciendo o que estáis en un momento de bloqueo. Necesitas un espacio donde poder entender, ordenar y recolocar lo que está pasando.

Puedes escribirme y lo vemos juntos.

Montse Fraile